Con seguridad solo sé de mi, que quiero ser feliz...

lunes, 3 de agosto de 2009


Y también es irónico que fué el primer día de clases, en el que un lunes me tuve que levantar temprano, mi pelo despeinado, las cero ganas de cambiarme, parecía que iba a ser un día denso, lento, aburrido, cansador. Pero no. Me gustó este día.. Todos se quejan de que empiezan las clases pero yo no tengo de que hacerlo hasta ahora. Además, siento a todos más grandes, ahora sí veo a la secundaria que desde hace casi tres años somos y nunca había visto. Al fín me está llendo como antes en fisicoquímica; matemáticas como siempre, muy bien; lengua, lengua son risas, charlas, gritos, pararnos a buscar cosas diminutas en el piso, escuchar al ruso y mirarnos con Aye cuando algo pasa. O ver a Julieta y reirme de tan solo la cara que pone.. Pararme en medio de la clase a saludar a Joka que no había saludado. O hablarle a Matius hasta que me de bolilla. Saludar a Alan y decirle 'Buena jornada', obviamente piensa que estoy loca, pero era broma.. O hablar con Sándoval de animé. O hacer las cosas antes que todos e ir a buscar al profesor simplemente para decirle que terminé. No dejar borrar al profe porque soy re tortuga copiando. O darme vuelta y ver a Joni y Feli y decirles 'Que amigos eh!', ellos me miran y Feli dice excusas. Caminar hasta la parada del colectivo con Feli y Sándoval esperando (como siempre) que haya alguien más en la parada, esperando también, no cruzarme a nadie conocido, y menos a la del carmen que veo siempre y a veces me habla. O pedirle a papá nerds, hasta que me voy, y me los trae Cande. O ser la primer alumna mujer que entra al colegio después de un mes sin clases. O ir al baño en busca del espejo y que no esté. O coincidir con Dai en que hicimos primero la tarea para hoy. Reirme, reirme, reirme, reirme. Uuh! Extrañaba el colegio.