Con seguridad solo sé de mi, que quiero ser feliz...

sábado, 14 de mayo de 2011

Porque tantas veces olvidamos qué. Olvidamos cómo, por qué, cuando, quién.. Otras veces queremos olvidar y se hace tan dificil como recordar algo olvidado. 
Porque cuando menos te dás cuenta olvidás. Porque cuando menos te dás cuenta recordás.
Queriendo olvidar lo estas volviendo a recordar. Entonces ¿olvidamos o recordamos? Enterrando ese recuerdo en tierra de cristal, tan cristalina que no podes dejar de verlo, intentando entender el porqué. 
Y hundido en un mar de olvidos y recuerdos, justo ahí estaba esa vez que en 5to grado entre al colegio; nerviosa pero confiada, esperando ver esa cara que sin palabras, en silencio me diga "Bienvenida". No tardé en encontrarla, se trataba de Gastón; no muy alto, rubio, simpatico, distinto. Éramos tan chicos y tanto nos queríamos.. Pero con tiempo y sin saber porqué nos olvidamos.. 
Hoy olvidé tantas malas, buenas.. Es irónico. Habiendo tantas cosas que quiero olvidar, olvido justo las que no quería olvidar; recuerdo las que no queria recordar.. 
Puertas abiertas, esperando que alguien entre, o las cierre. Habitaciones llenas de risas, llantos, palabras, secretos, susurros, besos, odios. 
Porque todos alguna vez quisimos borrar un recuerdo, que cada vez que lo recordamos sentimos exactamente aquello que no queriamos sentir.
Porque es tal cual lo dice la canción.. " ..Tantos días quedan atras, ya no me duelen todas las cosas que ayer me podian molestar. Son cajones que se cierran para que nadie los vea, son palabras que no pude decir.." 
Nunca decimos todo lo que queremos decir. Pero hacerlo es lo mejor que podemos hacer.. Para estar mas tranquilos, y aunque el resultado no sea el mejor, lo hiciste, lo dijiste. 
Otras veces queremos recordar algo, casi insignificante o no, pero nos resulta frustrante no recordarlo. 
Es que para el olvido y el recuerdo no hay bien o mal. No hay elección. No podemos elegir QUE olvidar, no podemos elegir COMO, CUANDO, DONDE, POR QUÉ.. Y para bien o mal; tampoco podemos elegir a QUIEN olvidar. Ni aunque intentes recordar olvidarlo.



Guadalupe M. Ayala